lunes, 7 de abril de 2014

No todos vienen para estar mejor...

Cuando era psicologuito estrenando fui a una supervisión y me sorprendí frente a una aseveración de mi supervisora que me dejó totalmente perplejo:

"No creas que todos los que acuden a terapia lo hacen para estar mejor..."
Qué significaba eso? ¿que había personas que iban para qué?

Mi fe en la profesión, mi furor curandis y mi omnipotencia juvenil iban más allá de la percepción del otro, de poder aceptar que nadie tiene el derecho de privar a otro de su derecho vivir de forma miserable.

Algunos buscan medios para seguir sosteniendo su infeliz existencia, otros van para que les palmeen la espada y les digan  "pobrecito", que malo que es el mundo con ellos, otros van porque los mandan, otros porque es "snob"... hay muchos motivos además del ensanchar los límites de la propia mirada. Y te darás cuenta, me dijo Roberta (mi supervisora Kleiniana de aquel entonces) te darás cuenta cuando algo de tu accionar amenace el derecho de ellos a vivir de una manera miserable. Se tornarán fieras defendiendo sus madrigueras. Serán capaces de abandonar el tratamiento si esto amenaza su derecho a ser infelices.

¿Qué puedo hacer con eso?
No puedo hacer otra cosa que respetar al paciente, sin embargo mi frecuente participación en dicha escena es avisarle que no cuente conmigo para eso.

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